jueves, 22 de mayo de 2014

GALLETAS DE COCO Y LIMÓN

¡Hello! Cómo estáis?
El otro día me topé con una receta en la página de Kukis Fiesta de la que soy muy fan, la receta era de  galletas de coco y lima y original de CAKE; total, que como en el juego del teléfono, la he adaptado y he hecho mi propia versión de galletas. El resultado genial, buenísimas, súper refrescantes y dulces.
Vamos con los ingredientes para unas 25-30 galletas:
1/2 taza de mantequilla reblandecida
1 taza de azúcar blanco
1/2 yogur de limón (ahora me doy cuenta de que yo lo puse entero!!)
1 huevo grande
2 tazas de harina
1/4 cucharada levadura
1/4 cucharada de sal
1/2 taza de coco rallado
Ralladura de un limón
1/4 taza zumo de limón
Precalentamos el horno a 180 grados.
Poner papel apto para el horno en la bandeja o en us defecto mantequilla.
Mezclar la mantequilla y el azúcar en un bol y batir hasta que quede bien ligado. Añadir el yogur y el huevo. A parte, tamizamos la harina, la levadura y la sal y luego lo agregamos a la mezcla anterior y mezclamos bien. Añadimos el coco, la ralladura de limón y el zumo. Ahora viene la hora de la verdad, mezclar bien y ver si la textura es la correcta; si queda demasiado liquido agregamos un poco más de harina o de coco y si nos queda duro añadimos más yogur o zumo de limón.
A mí me quedó un poco líquido, vamos que con una cuchara no podía dar ninguna forma y mucho menos de galleta, así que metí la masa dentro de un biberón y le puse una boquilla redonda. Hice circulitos encima del papel de horno y horneé durante unos 18 minutos, eso ya depende del horno de cada un@. Antes de meterlas espolvoreé coco rallado por encima de cada galleta.
Las dejamos secar durante 5 minutos antes de enfriarlas en la rejilla del horno.
¡Listo!

viernes, 2 de mayo de 2014

GALLETAS DE JENGIBRE CON NUECES

¡Buenos días! Hoy toca galletitas de jengibre con nueces, ¡están muy ricas! El jengibre siempre me ha llamado la atención, y no sólo por el muñequito Jengi de Shrek, sino por su condición exótica y es que a mí me gusta todo lo raro y/o diferente y me gusta probar cosas nuevas.
El jengibre es una planta de la familia de las zingiberáceas y su tallo es muy apreciado por su aroma y sabor picante. Se utiliza como especia en la comida china para disimular sabores más fuertes como el marisco y la carne de cordero. En Japón se usa en los platos de sushi. Pero en la cocina occidental el jengibre seco o en polvo se utiliza básicamente para elaborar alimentos dulces; caramelos, galletas y también cómo saborizante de la gaseosa de jengibre (ginger ale). Sus usos no se reducen a la cocina, ya que también se le atribuyen múltiples propiedades terapéuticas, como corrección de tumores, contra las náuseas, gastritis, etc...Es estimulante del sistema nervioso central y sistema nervioso autónomo y contiene antioxidantes. La decocción de la raíz se usa para tratar afecciones gastrointestinales y respiratorias. Y además dicen que es afrodisíaco. ¿A qué esperas a probarlo?
¡Vamos con la receta!
Ingredientes para unas 21 unidades:
80 gr mantequilla a temperatura ambiente
100 gr azúcar moreno
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 huevo
180 gr harina integral (o normal)
1 cucharada de cacao en polvo
2 cucharaditas de jengibre en polvo (va a gustos)
1 pizca de sal
Unas cuantas nueces
Precalentamos el horno a 180 grados.
Cortamos en dados la mantequilla y la mezclamos con el azúcar, la sal y el extracto de vainilla hasta obtener una mezcla ligera. Incorporamos el huevo semi batido y mezclamos. Tamizamos la harina, el cacao y el jengibre y lo agregamos a la mezcla. Veréis que está bastante pegajoso, yo le añado un poco más de harina porque quiero hacer formas con un cortador, sino no hace falta, formáis bolitas y las aplastáis con una cuchara o con las manos. Yo seguí y amasé con el rodillo, enharinando la base porque sino se pega todo.
Luego corté con corta pastas. 
Y machaque 4 ó 5 nueces y puse los trocitos por encima de algunas galletas.
Preparamos la bandeja del horno con el papel y colocamos nuestras galletas dejando un poco de separación entre ellas. Yo las dejé unos 13 minutos. Luego las sacamos y las dejamos enfriar en la rejilla. 
Luego las puse en bolsitas porque los niños las querían llevar a casa de los abuelos y les hice un lacito. ¡Fácil y rápido y además delicioso!